Skip directly to content

El reto del restaurante

Tamaño del texto
ImprimirImprimir

 

 

Cambiar hábitos alimenticios no es una decisión sencilla, implica hacer cambios en nuestro estilo de vida, en dónde y qué comemos, qué consumimos, cómo lo cocinamos y dónde lo compramos.

Nuestros horarios de trabajo pueden ser determinantes en decisiones como no poder regresar a casa a comer y tener que hacerlo en restaurantes.

Hay personas que comen en restaurantes 187 veces al año, situación que dificulta muchas veces poder mantener hábitos alimenticios saludables.

De una forma u otra todos nos hemos encontrado en un restaurante, revisando el menú y, de pronto, nuestro plan de comer sanamente se esfuma (en ocasiones, sin estar conscientes).

Toma en cuenta las siguientes sugerencias para que salir a un restaurante resulte nutritivo y delicioso.

Planea tu estrategia [1]

Independientemente que se trate de un desayuno a la carrera, pidas un lunch para llevar o salgas a cenar a un restaurante elegante, estas estrategias te ayudarán a hacer mejores elecciones:

·            Es importante saber a dónde puedes ir.Si sales a comer muy seguido, ten un repertorio de restaurantes donde sabes que puedes encontrar opciones saludables. Cuando visites restaurantes nuevos, planea con anticipación (siempre que sea posible consulta el menú en la red e identifica tus mejores opciones)

·            Métodos de cocción. Memoriza esta pequeña lista de formas de cocinar que te darán "luz verde" o "luz roja" en dondequiera que estés:

            Métodos de cocinar: lo bueno y lo malo 

Luz verde

Luz roja

Horneado

Asado

Cocido a fuego lento

Escalfado (pochado)

Al vapor

Estofado

Batido

Empanizado

Crujiente

Frito

Salteado

 

·            Pregunta. No dudes en preguntar a tu mesero cómo se prepara la comida y qué ingredientes utilizan; por ejemplo, pregunta si el pollo cocido se empapó con mantequilla antes de ponerlo en el sartén. Si no estás contento con el método de cocción o los ingredientes, pide que preparen tu comida de forma diferente.

·            Di NO.Rechaza cuando te ofrezcan queso gratinado extra, di "paso" a los croutones, pide que los aderezos y salsas las traigan a un lado del plato e intenta evitar agregar sal adicional una vez que tu comida llega a la mesa. Quítale la piel al pollo y elimina la grasa visible de la carne.

·            Conoce tus alternativas.Cuando traigan la orden del pan a la mesa, elige los panes bajos en grasa y no el pan dulce; es mejor comer panes y pizza de harina integral y no blanca. Siempre que puedas elige salsas para pasta a base de jitomate y evita las salsas cremosas.

El tamaño de las porciones

Tu cerebro necesita tiempo para darse cuenta que ya estás lleno o satisfecho por lo que es importante comer lentamente, especialmente, cuando estás hambriento y ponen frente a ti un plato de comida. También toma en cuenta que el tamaño de las porciones en los restaurantes ha aumentado con el paso de los años, así que debes cuidar no sólo lo que comes sino cuánto comes.

Cuando puedas elije porciones pequeñas:

·            Siempre que exista la opción, elige las porciones pequeñas.

·            Escoge una entrada en lugar de plato fuerte, y combínalo con una sopa o ensalada.

·            Considera la posibilidad de compartir un platillo con tu acompañante.

·            Si tu platillo llega a la mesa y es muy grande, o si la porción de carne ocupa más de la cuarta parte del plato, come únicamente la mitad de la comida; después pide que te pongan el resto para llevar.

·            Si comes en un bufete, llénate primero con una sopa saludable (que no sea a base de crema); así, en el segundo viaje al bufete, no estarás muerto de hambre. Después de eso, intenta servirte sólo la mitad de lo que crees que vas a comer con cada vuelta al bufete.

Elige lo mejor

Ya sea que estés a dieta o solamente intentando comer más sano, ve las “idas” a comer como una oportunidad para elegir una variedad más amplia de alimentos nutritivos que tal vez no tengas en casa.

Al comprar un café, no escojas las bebidas de moda cargadas de calorías. Ordena mejor un latte o capuchino con leche baja en grasa.

En la barra de ensaladas, elije vegetales verdes con zanahorias ralladas, rebanadas de pepino, jitomates, barritas de pimiento y trozos de calabazas, en lugar de quesos, pasta y aderezos cremosos.

En la cafetería, prueba los wraps de harina integral o pan de centeno oscuro, con rebanadas de carne asada y gran cantidad de vegetales como jitomate, germinados y verduras.

En un restaurante elegante, experimenta con un plato vegetariano con lentejas, o prueba carnes, pescados o pollo a la parrilla.

En un restaurante de comida china para llevar, ordena un platillo preparado en wok con tofu, pollo o mariscos y una gran cantidad de vegetales al vapor.

De postre,elige las opciones que contienen frutas en lugar de pasteles o pays cremosos.

No importa dónde comas tu próximo alimento; intenta reducir la grasa, el azúcar y la sal; elige los granos integrales en lugar de los refinados, y disfruta de muchas frutas y verduras – de esta forma no tendrás que romper tu plan de alimentación saludable.

Referencias

Dietitians of Canada. Eat Well, Live Well, "Fast Food Options — Tips for Making Healthy Choices"


[1]Dietitians of Canada. Eat Well, Live Well, "Fast Food Options — Tips for Making Healthy Choices"

Calificar: 
Average: 4 (2 votes)