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1960 - 1990. La investigación como motor de la innovación

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1960: Crecimiento con investigación

La compañía mostró su creciente compromiso con la investigación al inaugurar sus laboratorios de investigación en Groton, Connecticut.

La segunda mitad del siglo XX fue una era de avances sin precedentes en el campo del descubrimiento médico y Pfizer hizo contribuciones importantes a través del desarrollo de medicamentos vanguardistas. Con el estímulo de los ingresos generados y bajo la guía de su Presidente y Director General, Edmund T. Pratt, Jr., Pfizer se comprometió durante los años 70 a invertir en investigación a largo plazo.

Para entonces Pfizer contaba ya con plantas en Cuba, Inglaterra, India, México y Puerto Rico.

 

1970: Creatividad e innovación

Durante estos años, Pfizer continuó desarrollando y comercializando nuevos productos farmacéuticos. Después de los novedosos antibióticos vinieron medicamentos para tratar la artritis, la diabetes, la depresión, las enfermedades cardiacas, las infecciones micóticas y otros padecimientos. Estos desarrollos, aunados a una comercialización de punta, provocaron que  Pfizer ganara la reputación de ser una empresa creativa e innovadora.

En 1970, en los laboratorios de Sandwich, en Inglaterra, se inició la investigación del fluconazol y el amlodipino que veinte años después se convertirían en medicamentos mundialmente reconocidos.

Edmund Pratt, Jr., tomó la decisión de invertir  entre el 15 y el 20 por ciento de las ventas de Pfizer en investigación y en redireccionar la estrategia basada en metodologías de la fermentación a la de químicos orgánicos sintéticos como fuente potencial de nuevos medicamentos. Por otra parte, el uso de equipos interdisciplinarios alentó el intercambio de ideas, potenciando los alcances de la investigación. Pratt dirigió también la batalla a favor de políticas públicas que fomentaran la asignación de recursos públicos y privados a la investigación y desarrollo. Reconoció que la protección de patentes sería crucial para el futuro de Pfizer y para la innovación a nivel global. Pratt se convirtió así, en uno de los pioneros de los derechos de la propiedad intelectual.