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1950. El antibiótico descubierto y desarrollado por Pfizer

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La oxitetraciclina fue el primer producto descubierto y desarrollado exclusivamente por científicos de Pfizer. Una semana antes de que se obtuviera la patente de este antibiótico producido a partir de técnicas de filtración de tierra, el Director General Ejecutivo de Pfizer, John Smith, desde su lecho de muerte, aconsejó a su sucesor John McKeen: "no cometas el error que cometimos con la penicilina al dársela a vender a otras compañías. Vendamos nosotros mismos este nuevo antibiótico. Entremos al negocio farmacéutico".

La nueva administración de Pfizer siguió el consejo de Smith. El 15 de marzo de 1950, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EUA (la FDA) aprobó la oxitetraciclina; ocho vendedores de Pfizer especialmente entrenados para la venta de este medicamento estaban esperando la noticia  en las casetas de teléfonos públicos,  listos para surtir el producto a los mayoristas y para educar a los médicos sobre este primer producto farmacéutico propiedad de Pfizer. De esta forma, la empresa se convirtió en la vanguardia de una organización de ventas y comercialización que llegaría a reconocerse como la mejor en la industria. Con el primer fármaco vendido, la oxitetraciclina, en los Estados Unidos,  propiedad absoluta de la empresa Pfizer se catapultó como la empresa número uno en el mundo.

Desde el descubrimiento de la producción de penicilina, hace más de 50 años, la compañía ha sido líder en el descubrimiento, desarrollo y comercialización de medicamentos contra las infecciones.

John Smith dejó como legado el negocio farmacéutico; John McKeen y Jack Powers fueron los empresarios visionarios por ser los iniciadores de la nueva mercadotencia para que Pfizer se convirtiera en una empresa global. A partir de una red de agentes de ventas que en los años 50 operaba en unos cuantos países, Pfizer empezó a establecer oficinas, subsidiarias y sociedades en todo el mundo. Con un creciente portafolio de productos innovadores, Pfizer pronto se convirtió en una empresa internacional. Su éxito se construyó sobre los mismos elementos que hoy la impulsan: perspicacia para los negocios, competitividad y un implacable empuje para investigar y desarrollar productos que hacen una diferencia en la salud de los pacientes en todo el mundo.